Ranthambore, el reino del tigre en la India

4.89/5 (9)

Ranthambore, el reino del tigre en la India

Amanece en Ranthambore. Una manada de ciervos chitales se acerca confiada a la orilla del lago Rajbahg. A pocos metros de ellos un enorme ejemplar de cocodrilo de las marismas se confunde con un tronco flotando junto a la orilla.

Desde el mismo lecho del río se escuchan los sonidos furtivos de la jungla. La llamada de los machos de pavo real, que se afanan por conseguir atraer a las hembras con su llamativo cortejo. Un grito de alarma precede al trote de un gran nilgai, el toro azul del bosque. A su paso alza el vuelo un precioso ejemplar de pita india, un  destello azul y rojo en mitad de la espesura.

La algarabía, los saltos y juegos de un grupo familiar de monos langures delatan la presencia de un chacal dorado, que husmea entre la maleza. Ajeno a ellos, un gran oso bezudo devora un nido de termitas junto a uno de los caminos que suben al fuerte de Ranthambore. El viejo fuerte, rodeado de una muralla de piedra enclavada en un imponente farallón rocoso, domina el horizonte del parque nacional. Y por encima de todos ellos una sombra se agita en mitad de la espesura, un fantasma rallado, mitad animal, mitad espíritu del bosque. Su  rugido domina el valle y estremece al resto de sus habitantes. Así es Ranthambore, el parque nacional más famoso de la India. Un paraíso de vida en mitad del agostado paisaje del Rajastán indio.

Ranthambore, una isla de jungla en mitad del Rajastán indio

Con sus 392  kilómetros cuadrados Ranthambore no es uno de los parques nacionales más grandes de la India, pero sí uno de los más emblemáticos. Fue protegido en 1973 al incluirse dentro del Proyecto Tigre, y posteriormente declarado parque nacional en 1980.  Anteriormente había servido como reserva de caza para los marajás locales. En aquellos años la caza del tigre era una actividad frecuente entre las élites locales, como atestiguan numerosas imágenes y testimonios.

El parque nacional de Ranthambore está localizado en el distrito de Sawai Madhopur, a unos 130 kilómetros de Jaipur, dentro del Rajastán indio. En su interior existen varios templos hindúes, como el de Kaila Devi o el Mansingh. Sobre ellos destaca el impresionante fuerte de Ranthambore que da nombre al parque nacional.

Un muro para proteger a los tigres de Ranthambore

Una de las primeras cosas que nos sorprendió nada más llegar a Ranthambore es el árido paisaje de sus alrededores. Tomando el camino por carretera desde la cercana Jaipur no es raro encontrar caravanas de camellos o grupos de pastores con sus rebaños de cabras. La vegetación es escasa y el clima seco y árido. Estamos en el Rajastán indio, una lengua de tierra que se extiende en la parte más occidental del país hasta la frontera con Pakistán.

Cuesta pensar que unos kilómetros más allá, entre las colinas, se encuentra un oasis de vida en el que la fauna salvaje campa a sus anchas. Y es que es literalmente así; el parque nacional está totalmente rodeado por un muro de piedra de dos metros de altura. Fuera de él se hacinan los tenderetes, casas y ganado de una población que crece a un ritmo neto de más de 40 millones de personas cada año. Por encima del muro de adivinan las majestuosas copas de los árboles, los sonidos de la jungla, el reino del tigre. Pensar en que uno de estos depredadores pueda encontrar refugio fuera del parque es poco menos que imposible. Esta inquietante idea nos traslada inmediatamente a otra peor: muchos parques nacionales son islas de vida inconexas entre sí. Entre ellas los movimientos naturales de fauna salvaje se hacen cada vez más difíciles.

Fotografía de época, caza del tigre. Nahargarh Hotel, Ranthambore, India

Fuerte de Ranthambore en el centro del Parque Nacional

Fuerte de Ranthambore en el centro del Parque Nacional

Muro que rodea Ranthambore. Fotografía tomada desde el exterior

Muro que rodea el P.N. de Ranthambore. Fotografía tomada desde el exterior

Humedal en el interior del Parque Nacional de Ranthambore, India

Humedal en el interior del Parque Nacional de Ranthambore, India

Los peligros que cercan a los tigres de Ramthambore

La población mundial de tigres apenas supera los 4.000 ejemplares en el mundo, la mitad de ellos en la India. De todos ellos unos 60 viven en el parque nacional de Ranthambore, uno de los pioneros en formar el Proyecto Tigre.

A principios del año 2000 la caza furtiva redujo la población de tigres del parque a poco menos de 20 ejemplares. Desde entonces los esfuerzos en conservación de las autoridades indias parecen haber surtido efecto, hasta llegar a los casi 60 ejemplares actuales.

Los ataques a seres humanos son puntuales pero continúan siendo una realidad. Sin embargo, la mayoría de problemas aparecen cuando los tigres depredan ganado doméstico. Aún así hoy en día los conflictos la población local se han reducido mucho y en general se habla del tigre con respeto y admiración.

La reintroducción de tigres

La situación ha mejorado hasta el punto de que Ranthambore está llegando a la capacidad máxima de tigres que puede albergar. Por esta razón algunos ejemplares que salen fuera de la reserva son capturados y utilizados en programas de reintroducción. Su destino suelen ser parques nacionales cercanos como Panna o Sariska. Se trata de espacios naturales con grandes posibilidades para albergar tigres, pero en los que las poblaciones de este animal fueron exterminadas recientemente por la caza furtiva.

Detrás de esta tragedia se encuentra la absurda demanda de la medicina tradicional china. En el mercado negro los huesos y la piel de tigre se venden como remedios con supuestas atribuciones mágicas. Ni que decir tiene que no existe estudio o principio científico alguno que avale dichos poderes mágicos. Resulta increíble que un mito sea la causa de la desaparición de uno de los animales más bellos de mundo en pleno siglo XXI.

Los héroes anónimos de Ranthambore

Desde nuestra experiencia personal queremos destacar el trabajo de los guardas del parque nacional. A diferencia de otros guardas de parques nacionales, por ejemplo africanos, la guardería del parque de Ranthambore no lleva rifles ni va en todoterreno. A penas cuentan con medios para realizar su trabajo. En su lugar es frecuente verlos vigilar los caminos subidos en bicicletas y armados con un hacha larga o un palo. Quizá no sean los tigres el mayor de los peligros al que deban enfrentarse. No es difícil imaginar el resultado de un encuentro con cazadores furtivos si las armas para enfrentarse a ellos son las descritas.

También nos parece especialmente importante el efecto que el turismo de naturaleza está ejerciendo sobre la población local. En general la percepción de la gente con la que pudimos hablar sobre el parque y sus tigres es bastante buena. Entendemos que esta es la condición indispensable a partir de la cual asegurar la conservación, no solo de los tigres, sino de todo el patrimonio natural indio.

Ciervo sambar / Rusa unicolor / Sambar Dier / Parque Nacional de Ranthambore, India

Ciervo sambar / Rusa unicolor / Sambar Dier / P.N. Ranthambore

Oso bezudo u oso labiado / Melursus ursinus / Sloth Bear / P.N. de Ranthambore. India

Oso bezudo u oso labiado / Melursus ursinus / Sloth Bear / P.N. de Ranthambore. India

Lavandera India / Motacilla maderaspatensis / White-browed Wagtail / P.N. de Ranthambore, India

Lavandera India / Motacilla maderaspatensis / White-browed Wagtail / P.N. de Ranthambore, India

De safari en Ranthambore

Nos alojamos en el Nahargarh Hotel, un antiguo palacio propiedad del marajá de Jaipur. Todas las comodidades del mundo y lujo a raudales, en nuestra opinión quizá demasiado.

Para visitar el parque es obligatorio hacerlo a través de los vehículos oficiales, con guía y conductor locales. Existen dos tipos, en un todoterreno Maruti Gypsy de 6 plazas o en los camiones Canter de 20 plazas, ambos descapotables. Nuestra visita constaba de cuatro safaris en todoterreno. Siempre se realizar dos safaris al día, uno al amanecer (de 6:00 a 9:30 horas en junio) y otro por la tarde (de 15:30 a 19:00 en junio). El parque está zonificado en 10 áreas de las cuales en teoría las primeras suelen tener mayores probabilidades de ver tigres. Sólo es visitable un 20% del total del parque nacional, el resto está totalmente cerrado al tráfico.

Nuestra primera experiencia de safari en Ranthambore no fue exactamente la esperada. Contábamos con la experiencia previa de Bandhavgarh, dónde había visto ya tres tigres. Lo que no habíamos previsto era los intereses del resto de ocupantes de cada safari. Y es que la obsesión por ver tigre de conductores y guías les impedía detenerse a para a disfrutar del resto de la fauna del parque. En Bandhavgarh no tuvimos ese problema al contar con un conductor y guía privados. Pero en Ranthambore o no nos lo ofrecieron o directamente no existía la posibilidad.

Varano de Bengala (Varanus benghalensis) engullendo huevos de un nido de gallo bankiva (Gallus gallus bankiva)

El Libro de la Selva

Accedimos al parque nacional desde la Singhdwar Gate, a la Zona 1, para un safari de tarde. El paisaje era absolutamente espectacular y mejoraba conforme nos adentrábamos en la espesura. Seguimos el tortuoso cauce de un río encajonado entre cortados. Las rocas y vegetación frondosa evocaban los cuentos de Kipling (cuyo origen no es Ranthambore sino Kanha, otro parque nacional indio). Parecía que Baloo, Shere Khan y el mismísimo Mowgli podían aparecer en cualquier momento.

Sin embargo nuestro conductor pasó de largo ante chitales, sambares, pitas indias, pavos reales, cocodrilos de las marismas… Tan solo una breve pausa para no atropellar una preciosa mangosta india (Herpestes edwardsi). Nuestra frustración aumentaba a la vez que las esperanzas de ver tigre del resto de la expedición crecían. Pero para colmo de males no vimos tigre. De hecho, propiamente dicho no vimos nada más allá del retrovisor del coche y el paisaje.

Alcaudón Schach / Lanius schach erythronotus / Long-tailed Shrike / P.N. Ranthambore, India

Alcaudón Schach / Lanius schach erythronotus  /  Long-tailed Shrike / P.N. Ranthambore, India

Nilgai / Boselaphus tragocamelus / Blue bull / Parque Nacional de Ranthambore, India

Nilgai / Boselaphus tragocamelus / Blue bull / P.N. Ranthambore, India

Pita India / Pitta brachyura / Indian Pitta / Parque Nacional de Ranthambore, India

Pita India / Pitta brachyura / Indian Pitta / P.N. de Ranthambore

Los tigres de Ranthambore

A la mañana siguiente todo cambio por completo. Accedimos desde Jogi Mahal Gate a la Zona 2. Los cortados afilados y el río serpenteante del día anterior fueron sustituidos por suaves colinas cubiertas de vegetación. Una zona conocida como el bosque de Nal Ghati-Kamaldhar. Se trata del área de campeo de varios tigres, entre ellos una tigresa conocida como T19 o Krishna. Krishna dio a luz una camada hace tres o cuatro de años. Fueron tres cachorros. Los jóvenes tigres suelen alcanzar la madurez sexual al cabo de ese tiempo.

Nuestro primer encuentro no tardo en llegar y fue con uno de ellos, un joven macho de formidable aspecto tumbado en junto a la carretera. Apareció de pronto, tan cerca y tan tranquilo, que nos costó asimilar que lo que teníamos delante. Uno de los últimos tigres de Bengala, en estado salvaje, a menos de cuatro metros de distancia, mirándonos a los ojos. El barro de la charca en la que se recostaba cubría todos sus cuartos traseros. Su pelaje leonado y sus ojos mitad ámbar, mitad verdoso eran cautivadoramente salvajes. En encuentro fue breve pero intenso, a los pocos segundo el tigre se levantó perezosamente y caminando a paso lento se internó en la espesura. Sin embargo era nuestro día de suerte. No recorrimos ni 500 metros cuando en la siguiente charca encontramos a su hermano dormitando plácidamente:

Disputas entre hermanos

Este segundo encuentro fue mucho más largo. El joven tigre, tigresa según alguno de los guías, daba cabezadas ajeno al enjambre de coches que poco a poco se congregaban junto a la charca. Hasta 14 llegamos a contar. La observación se prolongó durante más de media hora.

Según pudimos saber, gracias a los guías locales, los jóvenes tigres ocupan el mismo territorio que su madre hasta alcanzar la madurez sexual. Justo en ese momento los cachorros comienzan a separarse, no aceptando la presencia de sus hermanos cerca. Los machos suelen buscar nuevos territorios más lejos. Las hembras tienden a quedarse cerca del territorio de sus madres. Los cachorros de T19 se encontraban precisamente en ese punto; y lo que no sabíamos es que íbamos a ser testigos en directo de un breve desencuentro.

En el vídeo se aprecia como, de pronto, aparece en escena el primero de los tigres que habíamos fotografiado aquella mañana. Caminando se acerca a la laguna dónde dormita el segundo tigre. Tras un leve gruñido, el tigre que permanece en la charca se levanta alarmado. Sin embargo el primer tigre lo evita dando un rodeo alrededor de la charca dónde se baña, pasando a menos de un metro de los coches:

Otros mamíferos de Ranthambore

Con las ansias de tigre ya completamente saciadas aprovechamos el tercer safari para fotografiar otras especies que habitan este maravilloso parque nacional. Las especies más abundantes, al igual que en otros parques nacionales de la India, siguen siendo los ungulados. Los grupos de ciervo chital (Axia axia) con su característico moteado blanco; y los ciervos sambar (Rusa unicolor), parecidos a nuestros venados europeos, son las especies más comunes. Con suerte es posible ver al nilgai (Boselaphus tragocamelus), de aspecto mucho más robusto y mayor que los anteriores. En Ranthambore también viven el chinkara o gacela india (Gazella bennettii) y el antílope negro o cervicabra (Antilope cervicapra), aunque lamentablemente no llegamos a disfrutar de ninguna de las dos especies.

Otros mamíferos muy abundantes y sencillos de ver en el parque son los monos langures (Semnopithecus dussumieri), las ardillas de las palmeras India (Funambulus palmarum) y la liebre india (Lepus nigricollis ruficaudatus).

Entre los grandes depredadores además de tigre de Bengala (Panthera tigris), no tuvimos suerte con el otro gran felino de Ranthambore, el esquivo leopardo (Panthera pardus). Las hienas rayadas (Hyaena hyaena) son de hábitos nocturnos y muy difíciles de ver por tanto. Junto a ellos existen otros carnívoros menores como los omnipresentes chacales dorados (Canis aureus), los gatos de jungla (Felix chauso el lince caracal (Caracal caracal).

Cocodrilo de las marismas, hindú, iraní o persa / Crocodylus palustris / Mugger Crocodile or Snub Nosed Marsh Crocodiles / P.N. Ranthambore

Cocodrilo de las marismas, hindú, iraní o persa / Crocodylus palustris / Mugger Crocodile or Snub Nosed Marsh Crocodiles / P.N. Ranthambore, India

Turdoide matorralero / Turdoides striata / Jungle babbler / Alrededores del Parque Nacional de Ranthambore, India

Turdoide matorralero / Turdoides striata / Jungle babbler / P.N. de Ranthambore

Torillo Batallador / Turnix suscitator suscitator / Barred Buttonquail / Parque Nacional de Ranthambore, India

Torillo Batallador / Turnix suscitator suscitator / Barred Buttonquail / P.N. de Ranthambore, India

Un encuentro con Baloo

Mención especial queremos hacer de nuestro última gran experiencia en el parque. El cuarto y último safari transcurría en medio de una copiosa lluvia. En junio comienza el monzón, y no es raro que se alternen días de calor insoportable con trombas de agua. Después pasar largo tiempo refugiados en una cabaña para la guardería, decidimos regresar al hotel.

Junto a la carretera y a plena luz del día, una gran sombra oscura destrozaba un termitero. Se trataba de un gran oso bezudo (Melursus ursinus). El mismo oso Baloo de los cuentos del Libro de la Selva. Un animal cada vez más escaso debido a la pérdida de hábitat y la caza furtiva, hasta el punto de ser ahora un animal de hábitos nocturnos. De nuevo la medicina tradicional china le atribuye propiedades afrodisíacas. En este caso a su bilis…ver para creer. El ejemplar, tal y como puede apreciarse en el vídeo, tiene una gran cicatriz en el cráneo, probablemente fruto de un encuentro con un tigre. El avistamiento fue breve pero sirvió de emocionante colofón final a nuestra visita a Ranthambore:

Otros animales de Ranthambore

Entre las aves existen casi 300 especies. Son tantas que no podemos nombrar todas las que vimos. Más de 50 especies. Destacamos el pavo real (Pavo cristatus) por ser muy conocida, abundante y la más fácil de ver. La pita india (Pitta brachyura) por su color, y el calao gris indi0 (Ocyceros birostris) por su imponente picoSon fáciles de ver oropéndolas, cotorras, abejarucos, martines pescadores, nocturnas, rapaces…

No queremos cerrar este post sin comentar la presencia de algunos reptiles muy interesantes. En nuestra visita observamos a places a los imponentes cocodrilos de las marismas (Crocodylus palustrisy varios varanos de Bengala (Varanus benghalensis), famosos devoradores de huevos. También un ejemplar de casi dos metros de serpiente rata oriental (Ptyas mucosa). En el parque es posible asimismo ver varias especies de cobra y la famosa pitón de la India (Python molurus).

Recorrido por los parques nacionales de la India

¡Puntúa esta entrada!

No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.