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Leones en el Kruger. De safari por Sabi Sand, Sudáfrica

Los leones del Kruger, de safari por Sabi Sand

Ver leones en el Parque Nacional Kruger es aún relativamente sencillo, incluso para ojos inexpertos en la tarea de avistar fauna salvaje. Se calcula que en la actualidad aún viven unos 1.500 leones en el Kruger, y unos 24.000 en estado salvaje en todo el continente africano. Aunque pueden parecer muchos, la realidad es que su condición de super depredador y competidor del ser humano está confinando a los leones a vivir en los rincones más salvajes de algunos parques nacionales.

Símbolo de la sabana africana, pocos animales representan como el león (panthera leo) toda la fuerza y belleza de estas tierras. Por ello es una especie que todo amante de la naturaleza desea observar en vivo. Os podemos asegurar que su avistamiento no suele defraudar.

Podrá parecer un tópico pero la mayoría de naturalistas confirman que siguen quedando impresionados ante la mirada del león. En estas lineas os contamos nuestra experiencia con esta especie durante el viaje a Sudáfrica que realizamos en 2015.

El parque Kruger

El Kruger es uno de los mejores lugares del mundo para ver leones en libertad. Se trata de una basta extensión de terreno que separa Sudáfrica de Mozambique. Cuenta con un millón de hectáreas, un tamaño similar al de la comunidad autónoma de Andalucía. A diferencia de otros parques nacionales africanos en el Kruger es posible acceder en tu propio vehículo, sin guías, diseñando tu propia ruta. La mayor parte del parque es pública y está recorrida por unas cuantas carreteras bien asfaltadas, que son las más transitadas y desde las que es posible avistar la mayoría de animales. Ni que decir tiene que la norma básica es que está prohibido salir del coche salvo en las zonas habilitadas para ello.

Tampoco recomendamos coger ninguna de las pistas de tierra, salvo que conduzcamos un coche todoterreno y estén expresamente habilitadas para ello. Es fácil quedar atrapado en determinadas zonas. Por último, respecto a la velocidad, indicar que son muchos los turistas multados por exceso de velocidad dentro del propio parque. La multa es elevada y los radares ocultos frecuentes.

Recorriendo el Kruger para ver leones

Existen varias puertas acceso al parque, la mayoría situadas en la parte pública. Otra consideración importante es que está terminantemente prohibido circular a partir de la caída de la tarde. Por esta razón conviene saber los horarios y estimar los tiempos de entrada y salida del parque. La mayoría de visitantes prefieren hacer noches en un “camp”. Existen varios a lo largo del Kruger. Algunos cuentan con gasolineras, campings, supermercados y todo tipo de servicios; pero en muchos de ellos es necesario reservar plaza con antelación. El más famoso es el de Skukuza.

Para mayor información y de cara a organizar tu propio viaje recomendamos consultar la web del parque Kruger o la genérica de los parques nacionales sudafricanos.

León africano / Panthera leo / Lion / Leones en Sabi Sand, P.N. Kruger, Sudáfrica

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Queremos aclarar que a pesar de haber visitado la parte pública del parque, nuestras fotografías y vídeos fueron realizados en Sabi Sand, una reserva privada dentro del propio parque y no separada mediante ningún tipo de valla, pero que sólo es visitable mediante guías y alojamiento previos. Lógicamente, aunque los animales que se ven son los mismos, el hecho de contar con guías y acceso a pistas de todo tipo facilita la observación de leones en libertad y todo tipo de fauna.

Ver leones en libertad

Habitualmente cada “lodge” o alojamiento de Sabi Sand realiza dos safaris al día, uno de madrugada y otro al caer la noche. Estos safaris suelen contar con un guía experto o rastreador que se sitúa en una silla literalmente fuera del coche, delante del conductor. Él es el encargado de marcar la ruta. El conductor suele ser un “ranger” experto y va armado por seguridad. Entre todos los vehículos de todos los lodges suelen avisarse cada vez que avistan un animal interesante, por lo que las probabilidades de observación de multiplican. Cada coche cuenta con seis plazas además de guía y conductos; y se trata de vehículos totalmente descapotables, esto permite que el contacto con los animales es en algunos casos literalmente de centímetros. A continuación os narramos cómo vivimos aquellas situaciones observando a los leones en libertad.

Cae la noche y nuestro jeep foquea los confines de una pista de tierra. De repente, surgen de la nada los inconfundibles destellos de una mirada furtiva. Súbitamente, los haces de luz rebelan ante nosotros el resto de la figura que se alza imponente junto al arcén. Un león, concretamente una leona.

Detalle jeep descubierto en safari por el kruger

detalle jeep descubierto en safari por el kruger

Safari nocturno. Manada de leones en Sabi Sand, Parque Nacional Kruger, Sudáfrica

Un encuentro muy cercano con los leones del Kruger

Paramos el motor, el crujir de la maleza rebela que no está sola. Dos, tres, cuatro… hasta cinco leonas forman la manada. Entre ellas joven macho de menos de un año luce una incipiente melena. Nos ignoran. Apenas un leve venteo en el aire y continúan su recorrido nocturno en busca de una presa. Las seguimos en su pesado caminar a lo largo de la pista de tierra. El corazón nos late a mil por hora, presa de la emoción de contemplar por fin ante nosotros a los últimos leones salvajes del mundo.

Así, con la felicidad de saberse afortunado por compartir un momento único, regresamos al campamento entre el rugir de fondo de más leones, la risa de las hienas, los reclamos de los machos de impala.

La mirada del león

A la mañana siguiente un coche de un logde cercano nos avisa de la presencia de dos imponentes machos de león. Se trata de intrusos, provienen del norte, cerca de la Gowrie Gate y no es la primera vez que realizan incursiones en esta zona.

Su objetivo son las presas pero también las hembras de otras manadas. Las peleas entre manadas de leones en libertad son constantes. Las posibilidades de confrontación con otros machos de la zona son reales.

Bien entrada la mañana los encontramos en un claro de una zona boscosa. Su aspecto es atlético. Lucen oscuras melenas y gran porte. Sorprende que machos en tan buen estado no hayan encontrado un grupo de hembras con el que emparejarse…por ahora. Levantan la cabeza olfateando algo, percibiendo algo, escuchando quizá un rumor lejano. Muestran los colmillos en señal de desagrado: han captado algo en el ambiente, algo que no les gusta.

Pareja de leones macho (Panthera leo) patrullando cerca de Sabi Sand, P.N. Kruger, Sudáfrica

En un momento uno de los leones estornuda, levantando el pánico entre el resto de observadores. Ambos salen trotando a través de la espesura. Ha sido un encuentro breve pero intenso, nuestro primer gran león macho; suficiente para dejar claro porque a este imponente animal se le llama “Rey de la selva”. Quizá probablemente debería serlo de la sabana, pero en cualquier caso un rey es un rey.

Otros jeeps de lodges cercanos nos siguen y poco a poco se suman a la observación. Después de media hora observando el comportamiento de los leones en libertad perdemos el interés y reanudamos la búsqueda de otras especies durante esa mañana. Nada hacía presagiar la tragedia que estaba ocurriendo aquella noche. Regresamos a Elephant Plains para pasar la noche.

La lucha por la supervivencia entre leones

Amanece en Sabi Sand. Las hienas merodean el campamento y los nihala y los kudu salen al paso de los jeeps. Sin esperarlo recibimos otro aviso. Esta vez son noticias tristes. Un león muerto. Unos pocos kilómetros más allá encontramos su cadáver. Se trata del joven león macho que vimos la primera noche. Todo hace pensar que tuvo la mala fortuna de cruzarse con los dos leones macho que acababan de entrar en el territorio de su manda. Tiene el cráneo aplastado de un certero mordisco, una pata rota y sangra por la nariz.

Unos kilómetros más al norte, en la frontera con la parte pública del Parque Kruger (ver mapa), aquella misma noche nuestro jeep se cruza de nuevo con los dos machos que habían acabado con el joven león. Esta vez los rugidos de uno de ellos delatan su presencia. Su lamento ronco retumba en la noche africana, helando la sangre de quienes lo escuchan.

ni rastro de los dos intrusos.

Crujir de huesos en la noche

Es noche cerrada. Se oye un crujir de huesos. Uno de los machos está dando buena cuenta del facoquero que acaba de abatir. Mientras su hermano, en una loma cercana protesta porque no lo deja compartir el botín.

Una pequeña herida en la pata delataba la pelea de la noche anterior. El macho apartado está herido. De alguna forma hemos violado la intimidad de los dos gigantes. Grabamos la escena y nos alejamos, dejando a los dos orgullosos leones en la soledad de su festín. Durante los días siguientes se sucedieron los avistamientos de esta y otras manadas leones en libertad, pero

León macho (Panthera leo) devorado un facoquero en Sabi Sand, P.N. Kruger, Sudafrica

Parque Nacional Kruger, Sudáfrica

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