biofilia

La ciudad, ese entorno hostil para las personas

Estamos estresados

 

Salir al campo está de moda, pero ¿se trata de una moda pasajera o es algo más? ¿Por qué miles de urbanitas gastamos nuestro escaso y valioso tiempo libre en recorrer cientos de kilómetros en busca de un bonito paisaje dónde estirar las piernas?Señal de peligro por babuinos. M4. P.N. Montaña de la Mesa. Cabo de Buena Esperanza, Sudáfrica

Quizá nadie pueda responder categóricamente a esta cuestión. Miles de factores y particularidades influyen en cada persona. Sin embargo hace unos meses escuché una teoría que en mi opinión tiene mucho de cierta. 
Empezaré aclarando que tengo el privilegio de trabajar en una de las ONG de conservación de la naturaleza más importantes del país y durante un gran congreso celebrado a finales de 2014 tuve ocasión de asistir a una interesante mesa de debate bajo el título de «Biofilia y conservación». Detrás de este curioso término se esconde toda una teoría que podría dar explicación a algunas de las cuestiones arriba planteadas.

La Biofilia es la clave

Pero, ¿que es la Biofilia? El concepto no es nuevo y proviene de un libro escrito en 1984 por Edward O. Wilson y titulado precisamente así, Biophilia, según el cual los humanos tenemos una tendencia innata, natural, de conexión con la naturaleza y con los animales y plantas que viven en ella. Dicen los estudiosos en esta materia, que el ser humano se siente mejor en los entornos naturales tales como hábitat arbolados por una cuestión totalmente científica y no sólo romántica.biofilia
Según explican, nuestra especie lleva decenas de miles de años evolucionando en este tipo de habitat dónde siempre encontró dos aspectos clave: refugio y alimento. Por el contrario, nuestro instinto más animal sufre y se estresa en un entorno hostil como la ciudad. Nuestro pobre cerebro animal está sometido a miles de estímulos diarios en el entorno urbano: luces, anuncios, ruidos, humos, gritos… Un hábitat diseñado por el propio ser humano pero que, lejos de ser agradable se convierte en una verdadera trampa en la que nos sentimos estresados e infelices. ¡No nos sintamos culpables por ello! Nuestra especie tan sólo lleva unos pocos cientos de años evolucionando en este entorno… ¡no estamos adaptados a la ciudad!
Bajo esta perspectiva ¿acaso a alguien le sorprende que un atareado ejecutivo encuentre relajante disfrutar de su tiempo libre en una austera casa rural? Bajo esta perspectiva se explicaría mucho  mejor la pasión por las actividades al aire tan propia del S.XXI.

Reconectarse con la naturaleza

Reconectarse con la naturaleza es posiblemente la solución a muchos de los males que aquejan a nuestra sociedad. Estamos enfermos de déficit de naturaleza. Por ello, en próximas entradas de este blog pretendo dar rienda suelta a mi sentimiento «biófilo» contando mis experiencias en campo, mi afición por el birding y la observación de fauna. Intentaré acercaros a la naturaleza tal y como la vivo en viajes y excursiones, ¿nos reconectamos con la naturaleza?
Tags:
No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.